Entrenador y preparador físico en el fútbol femenino.
En el fútbol femenino de formación, el trabajo conjunto entre entrenador y preparador físico es fundamental. No deberían ser dos áreas independientes: ambos deben compartir objetivos, planificación y conocimiento sobre el estado de las jugadoras.
Una planificación conjunta.
El entrenador determina los objetivos técnicos y tácticos de la sesión, mientras que el preparador físico debe conocer esas necesidades para ajustar las cargas y seleccionar los contenidos físicos adecuados.
Si vamos a trabajar transiciones, presión, duelos o acciones de alta intensidad, la preparación física debe estar relacionada con esas demandas. El trabajo físico tiene que ayudar a jugar mejor al fútbol.
Controlar la carga.
En categoría juvenil debemos prestar atención al número de entrenamientos, los minutos de competición, la intensidad de las sesiones y la recuperación.
También es importante nobservar individualmente a las jugadoras. No todas llegan al entrenamiento en las mismas condiciones ni responden de igual manera a una determinada carga.
El objetivo no es acumular trabajo, sino aplicar la carga adecuada en el momento adecuado.
Fuerza, velocidad y prevención.
Acelerar, frenar, cambiar de dirección, saltar, disputar un balón o repetir esfuerzos intensos son acciones habituales durante un partido.
Por ello, el trabajo de fuerza, velocidad, coordinación y control corporal debe formar parte de la planificación semanal, buscando mejorar el rendimiento de la futbolista y reducir factores de riesgo de lesión.
El trabajo que desarrollamos en el C.F. Getafe Féminas, la formación de la jugadora se entiende como un proceso global. La coordinación entre las diferentes áreas del cuerpo técnico nos permite integrar el trabajo físico dentro de las necesidades futbolísticas del equipo, respetando además la etapa de desarrollo de cada jugadora.
Comunicación entre entrenador y preparador físico.
Muchas decisiones comienzan con una conversación sencilla antes de entrenar:
¿Qué queremos conseguir hoy? ¿Qué carga tendrá la sesión? ¿Hay alguna jugadora que necesite adaptar el trabajo? ¿Cómo queremos llegar al partido?
Cuando entrenador y preparador físico comparten esta información, es mucho más fácil construir sesiones coherentes y adaptadas a las necesidades del equipo.
"El preparador físico no prepara atletas para después jugar al fútbol. Prepara futbolistas para que puedan expresar mejor su fútbol"
