En el fútbol actual de cantera y formación, la imagen del entrenador solitario en el banquillo ha pasado a la historia. Detrás del primer técnico, siempre hay un segundo entrenador analizando lo que la intensidad del partido no permite ver a pie de campo.
Si el primer entrenador es el corazón y la cara del proyecto, el segundo es el cerebro táctico y el apoyo emocional.
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| Gabriel Claude y José Luis Mejías. Cuerpo técnico - CF Getafe Fem. |
Las características del Segundo Entrenador:
1. Observar con visión panorámica.
Mientras el primer entrenador está pendiente de la gestión emocional, las correcciones individuales, el segundo debe mantener la frialdad analítica.
Lectura táctica: identificar desajustes en la basculación o espacios excesivos entre líneas.
Balón parado: por excelencia, el guardián de la estrategia. Vigilar que cada marca esté en su sitio en los córners y faltas laterales.
2. El Filtro de Información
Durante un partido, el flujo de datos es abrumador. El segundo entrenador actúa como un filtro.
"No se trata de decirle al míster todo lo que pasa, sino de decirle lo que realmente importa para ganar."
Una sugerencia a tiempo sobre un cambio de sistema o de jugadoras puede cambiar el signo de un partido.
3. El Termómetro del Banquillo
El segundo entrenador es el puente entre las jugadoras que no están jugando y las que sí.
Mantiene a las jugadoras enchufadas y preparadas para salir motivadas.
Gestiona el calentamiento para cuando el cambio se produzca, la jugadora entre con la temperatura física y mental adecuada.
Ser un buen segundo no significa decir "sí" a todo... es tener la confianza suficiente para ayudar y mejorar las decisiones del primer entrenador antes de que sea tarde.
"El éxito no es de una persona, sino de la sincronía de un cuerpo técnico preparado que hace evolucionar a los equipos."
